Miedo desconocido

Los lobos del parque corrieron a llamar a Estel mientras yo la esperaba, había más de cien lobos frente a mí, sus ojos fijos en el podio donde me sentaba. Cada día traía su desafío, y hoy, de todos los días, era el peor. Ya era bastante malo tener que soportar el dolor mientras estaba adentro. Ahora...

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