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—No puedes dejarme así, su alteza. Por favor, te lo ruego— Jade se mordió el labio y le susurró en un tono suplicante, exactamente lo que él quería que hiciera.

—Aa, aa— Él agitó su dedo índice en señal de rechazo y una sonrisa apareció en sus labios. Jade tragó saliva porque conocía muy bien esa e...

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