Capítulo 83 En mi alma y en mi corazón

—Que ya te estabas tardando tonto.— Se lo reafirmo mientras giro mi rostro para encontrarme con el suyo y sonreírle, no sin antes darle un beso en la nariz.— Idiota bien jodido te lo dije, te seguiré hasta el maldito fin del mundo en general y si eso se encuentra entre las olas de Francia hasta Turq...

Inicia sesión y continúa leyendo