Capítulo 31 La tentación prohibida.

Dayana tomó una aceituna del vaso, la llevó a su boca con lentitud sensual, mordió con delicadeza, sus labios se curvaron en una sonrisa que hizo que el instinto primitivo de él se despertara. 

—No somos novios —explicó, mientras se lamió los labios—. Él no quiere compromisos. Tenemos una relación a...

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