Capítulo 89 No era hijo de James.

Catalina arrugó el entrecejo, ofendida.

—¡Aria, por favor! No seas malagradecida. Ese hombre nos salvó cuando no teníamos nada. Nos dio esta vida, nos sacó del lodo. James ha sido un caballero con nosotras.

—¡No! —le gritó Aria, perdiendo la paciencia por primera vez—. Ese hombre nos ayudó estraté...

Inicia sesión y continúa leyendo