30,5

Kyle nos acuesta en la cama, su erección presionando contra mi estómago. Sus manos agarran mis pechos, y gimo en el beso, derritiéndome más contra él mientras mueve una de sus manos al borde de mi camisón. Cuando lo levanta para quitarme la prenda, se detiene, y abro los ojos para encontrarlo mirand...

Inicia sesión y continúa leyendo