Kyle Thorne

—Señor Thorne —me saluda Ryan, uno de los porteros, mientras me detengo y espero a que se abra la puerta—. Llegó un paquete para la señorita Roberts hace menos de cinco minutos. ¿Le importaría llevárselo?

—Para nada.

Me entrega una caja de cartón, que coloco en el asiento del pasajero. Puedo escu...

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