Rafael Martínez

Los minutos se arrastran mientras Kyle, con la voz entrecortada y sin preocuparse por las lágrimas que corren por su rostro, le explica los últimos acontecimientos a Adônis. Con cada segundo que pasa, la presión en mi pecho aumenta. Le prometí a Brooke que no dejaríamos que le pasara nada. Di mi pal...

Inicia sesión y continúa leyendo