CANAL 154

—Ignóralo —dijo Matteo con calma—. Demasiada luz para meterlo en el maletero. ¿Cariño?

Ben se estremeció. Sus nudillos se pusieron blancos por lo fuerte que agarraba la mano de Matteo.

El corte afilado de su traje y el brillo de su reloj gritaban dinero. Así que ese era Jean-Baptiste. La luz de la...

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