CANAL 97

Entrecerré los ojos mirándolo. —¿Tú crees?

La amenaza en mi voz era débil, temblorosa, pero vi cómo vaciló. Ambos sabíamos que mi madre lo haría pedazos, y mi padre prendería fuego a lo que quedara de él. Dios no quiera que mi padre decidiera simplemente aparecer y darle una paliza. No me imaginaba ...

Inicia sesión y continúa leyendo