Capítulo 46 DOLIDO

Sin embargo, el peso de la propuesta comenzó a calarle hondo en el alma.

—¿Sugeriría que me esconda como si hubiera cometido un delito? —articuló Priscila con voz grave, sintiendo un nudo áspero atorado en la garganta.

—Te ofrezco protección, no un castigo —corrigió Sor Leticia con suavidad, exten...

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