Capítulo 72 MENTIRAS PIADOSAS

Victoria permaneció unos segundos en el interior del coche con la mano sobre la manivela de la puerta, contemplando a lo lejos la cancela de madera de los nogales. El corazón le latía con una fuerza que no sentía desde hacía años.

—Germán —dijo de pronto, ajustándose los guantes de piel—, daremos l...

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