Capítulo 237 ¿Por qué no casarse? II

Me alisó la mano:

- Gracias.

- Tom... Tienes que parar... O morirás.

- Yo se.

- Prométeme, Tom... Por favor... Dime que te detendrás.

- Yo voy...

Me incliné y lo abracé con cuidado:

- Eres importante para mí... Siempre lo serás. Quiero que estés bien, Tom.

- Me quedaré... Aunque no estés cuan...

Inicia sesión y continúa leyendo