Capítulo 30 Eres absolutamente imperfecto II

Cuando nos fuimos, dijo:

- Los llevaré a casa.

- No es necesario, Tomás. - yo hablé. Llamaremos a un taxi y pronto estaremos en casa de Alissa.

- Puedo llevarte directo a tu casa si quieres. - el insistió.

- No... me voy a dormir a casa de Alissa.

Mis amigos fueron con Nicolás a los escalones de...

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