Capítulo 83 Siempre

Después del pastel y los “gracias” que les di, invité a Nicolás a mi habitación.

Tan pronto como entramos, me senté en mi cama y dije:

- Me siento ridícula con este viejo pijama.

- Ya te dije que no me importa. Para mi eres perfecto.

Se sentó a mi lado y abrió su mochila, sacando una caja de regal...

Inicia sesión y continúa leyendo