Capítulo 42 42: callate

Por la tarde, Dante aparca el coche frente a la casa de Livia. Gira el rostro hacia ella para verla a la cara.

—¿Segura que no quieres quedarte conmigo un día más?

—No, mi familia puede regresar hoy, o llamar… —él asiente.

—Está bien, te veré el lunes. El golpe de tu cara esta mejor.

—Si.

—Bien…

Liv...

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