Capítulo 55 Capítulo 55

CELESTE

—No puedo pasar la reja sin la directora—. Mis dientes serraron el interior de mi mejilla mientras me inclinaba hacia el conductor del asiento delantero —se había presentado como Dante— y examinaba el pueblo inerte, cubierto de nieve, a través del parabrisas. —Déjame en la rectoría....

Inicia sesión y continúa leyendo