En el ring.

Nos sentamos todos en la gran mesa del comedor, en la que nunca me permitían sentarme antes. Pesadas cortinas negras cubren la habitación, las paredes están sucias y rojas, y un enorme candelabro cuelga sobre el centro de la mesa. Todo grita viejo y oscuro. Me siento entre Luca y Luciano, Tony al la...

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