Domesticado.

Estamos a punto de salir del gimnasio cuando Harley entra corriendo al edificio.

—¿Violencia?

Una serie de gruñidos proviene de Tony y mis Cachorros. Hayes se empuja detrás del grupo que ahora se encuentra a mi alrededor, cubriendo mi altura con la suya.

—¡Chicos! Es un amigo, ¡muévanse! —me abro...

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