Capítulo 110

Me senté en la mesa larga, elevada sobre la tarima, con una hilera de micrófonos apuntándome como una fila de armas cargadas. Nunca me había inquietado enfrentarme a la prensa… hasta ahora. Todo en la escena resultaba extrañamente familiar: el mar inquieto de reporteros apretujados en el salón, el z...

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