Capítulo 138

Me aferré a Theron, con los brazos apretados alrededor de su cintura, respirando su aroma familiar con un leve matiz del filo acre de la pólvora. Las lágrimas me corrían libremente por las mejillas. En ese momento, no existía nada más. Solo él. Su calor. Su olor. Su presencia.

—Oí... disparos —susu...

Inicia sesión y continúa leyendo