Capítulo 25 Veintiseis

―Concluimos que esto está terrible ―digo lo más natural que puedo―. Pero con lo que vimos, podemos negociar con el acosador.

―Sí, sí, a la chingada ―dice Sebastián, cínico―. No voy a chantajear a un loco. Háganlo ustedes y me avisan. Mañana tengo un examen.

Y se larga. Quiero pensar que es parte del...

Inicia sesión y continúa leyendo