Capítulo 38 Treinta y nueve

Pasa un minuto, dos minutos, cinco minutos, diez minutos. No sé. Y entonces llegamos a otra puerta. Me carcome la sensación de que esté cerrada, ya me imagino a los cuatro siendo asesinados en la oscuridad sin conocer a nuestro homicida, pero escucho un golpe y entonces el aire nos da la bienvenida....

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