Capítulo 41 Cuarenta y dos

Al ver su cabello negro refulgir bajo el sol, las siete líneas verticales tatuadas en la nuca y los ojos verdes radiante, siento que no estoy a la altura. La sensación de inseguridad y fracaso me embargan, de un momento a otro me dan ganas de escapar para que no me vea. Pero entonces nota mi presenc...

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