Capítulo 51 Cincuenta y dos

―Voy para allá, no te preocupes.

Los señores se quedan conmigo, la señora dice frases tranquilizadoras, el señor no para de echar vistazos a nuestro alrededor. Ambos me intentan convencer de denunciar el ataque, en circunstancias normales, lo haría sin dudar, pero después de todo lo ocurrido... Par...

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