Capítulo 86 Ochenta y siete

―Pudo ser una broma ―confiesa Giuli una vez que estamos solas―. Joan y Hernán pueden ser muy crueles a veces, perdóname ―hace un puchero―. Creo que fue mi culpa, no se perdió nada y nadie salió herido.

Oh, santa mierda. No puedo permitir que se culpe por algo que es más que obvio mi culpa. Además, ...

Inicia sesión y continúa leyendo