Capítulo doscientos sesenta y uno

Sacudiendo la cabeza, London tomó la mano de Boots y dijo—Ok… jamás lo habría imaginado.

Los dos se echaron a reír.

—Entonces, te uniste a este grupo y decidiste quedarte con ellos —preguntó ella.

—Sí, son buenos hombres y al cabo de un tiempo aprendí a confiar en ellos —asintió Boots.

—Sé que n...

Inicia sesión y continúa leyendo