Mi esposa 011

—¡Hazlo!—dije.

Podía notar que él quería mantener a mi esposa al borde del placer. Lamería su raja y soplaría su aliento caliente en su culo agitado. La lengua de Leon bailaría arriba y abajo por la raja de mi esposa y se detendría en su rosado y musculoso ano. Su saliva mojaba el esfínter de mi es...

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