La felicidad de Emma 004

Emma asintió con la cabeza. —Está bien para mí.

—Bien —dijo él. Antes de que Emma pudiera decir algo más, él presionó sus labios contra los de ella, besándola sin cesar. Ella le devolvió el beso, sintiendo cómo su deseo comenzaba a elevarse a nuevas alturas. Él empezó a introducir su lengua en su b...

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