Sexo con mi esposa 009

La miré, muy conflictuado.

—Ah— dije. —No estoy seguro de que sea una gran idea.

—No te preocupes— dijo ella. —Creo que podemos estar bien. Tú serás la cuchara grande y yo la cuchara pequeña. Dejaste claro que no vamos a engañar. Solo que...— me miró con ojos de cervatillo a los que no pude resist...

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