Sexo con mi esposa 013

Mis palabras fueron duras y crueles, destinadas a herirla. Era cierto que estaba enojado con ella, pero la ira y el disgusto eran principalmente hacia mí mismo. Solo estaba desquitándome con ella.

—¡Sí! —dijo, de nuevo, casi gritando. Le agarré el brazo, los dedos apretando su bíceps.

—No tan fuer...

Inicia sesión y continúa leyendo