Papá estricto: la decepción de Pamela

Observo cómo su coche sale del camino de entrada, y es como si el oxígeno finalmente hubiera regresado a mis pulmones. Respiro hondo y me dirijo a mi habitación, que es como una suite principal con lo bien arreglada que está. Pero eso es lo que menos me preocupa, considerando que el apuesto bestia q...

Inicia sesión y continúa leyendo