Madre soltera y dos hijas 002

Sarah regresó a su habitación tan silenciosamente como pudo. ¿Acababa de ver eso de verdad? ¿Ese tipo sabía que ella estaba allí todo el tiempo? ¡Dios mío, ese pene era real? Sarah buscó sus cigarrillos, su táctica habitual para lidiar con el estrés, pero rápidamente los arrojó de nuevo a la cama. ¿...

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