Capítulo 128 128

Un escalofrío recorrió a la rubia al completo, tanto así que su rostro palideció y Edmond la vio con preocupación de inmediato.

—Sofía, ¿estás bien? ¿te sucede algo? —la rubia sentía que no podía hablar, no podía moverse, no podía respirar, y prueba de ello fue la forma en la que agarró su pecho y ...

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