Capítulo 33 33

Para suerte de la rubia, Alexander descendió y, como todo caballero, abrió su puerta, de forma tranquila tomó su mano y la guio al interior de la mansión, donde fueron recibidos por una empleada, algo que molestó a Alexander, pues se le había informado a Evelyn que iría con Sofía y aunque estas se c...

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