Capítulo 49 49

Sofía le regaló una sonrisa de boca cerrada al pequeño, y su mano aún sin desearlo se elevó a acariciar su rostro.

—Tu padre me había contado que eres un niño muy inteligente, pero solo hasta ahora me estoy dando cuenta de que Alexander no exagero nada, mejor ve y termina tu desayuno, es algo funda...

Inicia sesión y continúa leyendo