Capítulo 65 65

Su gemido aprobatorio, cuando mis dientes rastrillan su pezón, únicamente me incita a endurecer un poco más, mientras mis dedos se hunden en su vagina, mi lengua juguetea con sus pezones, y me obligo a bajar el cierre de mi pantalón, o juro que seré capaz de romperlo, jamás en la vida había estado t...

Inicia sesión y continúa leyendo