Capítulo 96 96

Los ojos de Sofía ardieron cuando al fin alguien le quitó su venda, aunque no pudo ver nada más que unas luces brillantes apuntando su rostro, aún seguía maniatada, habían puesto dos reflectores frente a ella, y aún más cerca, un trípode con un teléfono.

—Recuerda muy bien que tienes solo una posib...

Inicia sesión y continúa leyendo