Capítulo 98 98

Luego de eso, cuando al fin quedó sola con su esposo, el peso de la revelación cayó sobre ella, y no pudo evitar que un par de lágrimas brotaran de sus ojos, por suerte siempre estaba Eros a su lado.

—Todo estará bien amor, no debes de preocuparte.

—No sabes cómo me gustaría que tus palabras sean ...

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