Capítulo 206

Los ojos de Julián siguieron fijos en los míos incluso cuando la enfermera entró para ajustarle el nivel de oxígeno y revisar sus signos vitales. No había aflojado el apretón de mi mano; si acaso, lo había apretado más, como si tuviera miedo de que yo desapareciera si la soltaba.

—Señor Sterling, n...

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