Capítulo 102

Me desperté de buen humor.

No solo de buen humor. Del tipo flotar en una nube, cantar en la ducha y dar vueltas en toalla. Mis labios aún hormigueaban por ese beso, mi pecho aún vibraba con el calor de su aliento y el grave murmullo de su voz. Toda la mañana se sintió como una sensación de plenitud...

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