Capítulo 124

Ella no habló durante un largo rato. Intenté no dejar que mis nervios me dominaran. El aroma a canela y azúcar moreno me envolvió como una cálida bufanda. La gente hacía fila cerca de la vitrina de cristal, y el bajo murmullo de las conversaciones resonaba en los suelos de baldosas y las paredes ilu...

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