Capítulo 202: Ojos azules, preguntas frías

Perspectiva de Ivy

Mi cuerpo ya estaba sediento por la droga, y esa sed era una traición porque me volvía dependiente.

El hombre sostuvo el vaso firme, paciente.

Sabía que cedería.

No porque yo fuera débil.

Porque la biología obedecía.

Tragué saliva con fuerza, obligándome a mantener la mi...

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