Capítulo 41: El hombre lleno de intrigas

Los dedos de Lucas recorrieron el brazalete mientras me tocaban.

Podía sentir el calor de sus yemas, las callosidades ligeramente ásperas y una sensación de cosquilleo en el interior de mi muñeca. No pude evitar darle una patada: —¿Ya terminaste?

—Todavía no.

El sensor de huellas dactilares estab...

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