Capítulo 75 La ambición de Edgar

Giré la cabeza para mirar a Jonas. Estaba muy cerca de mí, su aliento formaba una niebla blanca en el aire. Cuando se dio cuenta de esto, instintivamente contuvo la respiración —tan torpe, nada parecido a un playboy.

No pude evitar reírme.

Las luces brillantes del restaurante iluminaban los perfil...

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