Capítulo 82 Ya que estás aquí, entra y charla

El viento frío aullaba, y encogí mis hombros.

Las luces de Navidad en el árbol del patio aún no habían sido quitadas, su brillo parpadeante proyectando sombras moteadas en el camino de piedra.

Lucas me observó acercarme, movió la mano, cerró el encendedor de un chasquido y dijo entre dientes:

—¡S...

Inicia sesión y continúa leyendo