Capítulo 200 Sí, quiero - Epílogo final

—¡Cucú!

El sonido de unas risitas de bebé, profundas y desde la pancita, reverbera por la habitación, y yo sonrío, soñadora.

—¡Kev! —regaña mamá a papá—. ¡Le va a empezar a doler la pancita de tanto reírse!

Papá alza a Thiago y lo hace girar, logrando que mi hijo se ría aún más.

—No le duele la ...

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