Capítulo 24 Nunca es suficiente

Ninguna cantidad de pilates y natación ha dejado mi cuerpo estrujado y agotado como lo ha hecho Black.

Los mordiscos en el hombro me despiertan y gimo al sentir que me levanta la pierna, y la polla de Black alineándose desde atrás con mi coño maltrecho.

—No puedo más.

Me arden los ojos, negándose...

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