Capítulo 36 Esto es un adiós

—¿Por qué me haces esto?—Se me eriza la piel mientras mis dedos se aferran al ladrillo de la pared.

—Porque quiero.—Sus dientes pellizcan la piel en la base de mi cuello.

Mi trasero no podría aguantar más de su castigo.

—Esto está mal.—Cierro los ojos con fuerza, obligando a mi cuerpo a no volve...

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