Ardiendo de pasión

Los días se alargaban, cada uno sintiéndose más largo sin su presencia. Mi mundo, antes una paleta monocromática, había sido inyectado con vibrantes matices por su mera existencia. Yo, conocido por mi carácter reservado y frío, me encontraba extrañando el calor que ella traía a mi vida con su leve s...

Inicia sesión y continúa leyendo